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Estudio Económico y Social Mundial 2017

En el Estudio Económico y Social Mundial 2017 se examinan los 70 años de historia de una publicación insignia, el informe más antiguo de este tipo que sigue publicándose. El objetivo de este examen es extraer enseñanzas del pasado que sean pertinentes para la aplicación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Durante siete decenios, los análisis del Estudio se han basado en una concepción del desarrollo como transformación estructural, impulsada por las decisiones de política nacional e influida por el entorno económico mundial.

La presente edición del Estudio pone de relieve la importancia de lograr el desarrollo sostenible de una economía mundial estable, con el apoyo de medidas coordinadas a nivel mundial, sistemas monetarios y comerciales eficientes a nivel internacional, el respeto del margen de acción en materia de políticas nacionales, la solidaridad internacional y el fortalecimiento de la capacidad nacional para la planificación del desarrollo.

En el mundo actual de crecimiento moderado, la tarea urgente es fortalecer la capacidad para adoptar medidas de política coordinadas a nivel internacional que faciliten la reanudación de un crecimiento sólido de la economía mundial y que tengan como objetivos la creación de empleo y el desarrollo social en el marco de la agenda mundial para el desarrollo sostenible.

Reflexión sobre los 70 años de análisis de políticas de desarrollo

Sinopsis

En el Estudio Económico y Social Mundial 2017 se examinan las deliberaciones sobre el desarrollo que figuran en el Estudio Económico y Social Mundial (en adelante, el Estudio) a lo largo de los últimos 70 años. El objetivo es extraer enseñanzas y percepciones que puedan ser útiles para la aplicación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Ese examen es particularmente pertinente en la actualidad cuando los países emprenden, a nivel mundial, la aplicación de la ambiciosa agenda para “transformar nuestro mundo” y lograr el desarrollo sostenible.

Desde su creación en 1947, el Estudio ha sido durante mucho tiempo la única publicación dedicada al análisis y la presentación de informes, con carácter anual, sobre la evolución de la economía y el desarrollo mundiales. Hasta 1978 no se realizó un esfuerzo similar, cuando el Banco Mundial publicó el primer Informe sobre el Desarrollo Mundial. De conformidad con su mandato de 1947, el Estudio ha proporcionado un examen de la situación económica mundial, en consonancia con lo dispuesto en el Artículo 55 de la Carta de las Naciones Unidas y la responsabilidad de “promover la solución de los problemas internacionales de carácter económico, niveles de vida más elevados, trabajo permanente para todos, y condiciones de progreso y desarrollo económico y social”.

En 2015, la comunidad mundial, por conducto de la Asamblea General, aprobó la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible mencionada anteriormente, con el fin de erradicar la pobreza, mejorar las condiciones sociales y lograr al mismo tiempo la sostenibilidad ambiental. Junto con la Agenda de Acción de Addis Abeba de la Tercera Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo (Agenda de Acción de Addis Abeba), el Marco de Sendái para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030 y el Acuerdo de París, la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible refleja el compromiso de la comunidad internacional con la erradicación de la pobreza, el desarrollo humano y la sostenibilidad ambiental.

Mediante la adopción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, se ha extraído la necesidad de lograr el equilibrio entre las diferentes dimensiones del desarrollo de la anterior agenda de las Naciones Unidas para el desarrollo, en particular de las Estrategias Internacionales del Desarrollo para los Decenios de las Naciones Unidas para el Desarrollo, y se ha situado en el centro de la agenda. La transición hacia la sostenibilidad exigirá profundos cambios estructurales a fin de fort alecer los vínculos entre el crecimiento económico y el desarrollo humano, así como los vínculos entre el crecimiento económico y el medio ambiente. Dentro de la dimensión económica, tendrán que producirse profundas transformaciones estructurales para facilitar la diversificación de la economía y fortalecer el crecimiento de la productividad en la agricultura y la industria de manera que se preste apoyo a la creación de empleo y la mejora de los niveles de vida, como se pide en los Objetivos de Desarrollo Sostenible 8 y 9. Para los países menos adelantados es particularmente importante que se acelere la transición hacia un mayor crecimiento económico sostenido. Todos estos temas ocupan un lugar destacado en las deliberaciones incluidas en ediciones anteriores del Estudio y se reflejan en la formulación de las Estrategias Internacionales del Desarrollo para los Decenios de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

Las percepciones proporcionadas por el Estudio durante 70 años de análisis sistemático de las políticas mundiales en materia de desarrollo y economía ofrecen orientaciones útiles para la aplicación de estrategias de desarrollo sostenible. Ese análisis arroja luz sobre las estrategias y las políticas que han contribuido a fomentar el desarrollo en el pasado, así como sobre las esferas que siguen planteando problemas. La mejora de la coordinación internacional de las políticas es, en particular, una esfera que exige mayor atención para posibilitar la creación de un entorno que favorezca el crecimiento estable de la economía mundial y de un sistema de comercio multilateral dinámico, así como para facilitar el aumento de las corrientes de recursos financieros para el desarrollo. Es fundamental crear un entorno internacional propicio para el desarrollo para que los países cuenten con un margen de acción apropiado para “aplicar políticas de erradicación de la pobreza y desarrollo sostenible”, como se pide en la meta 17.15 del Objetivo de Desarrollo Sostenible 17. El examen de las deliberaciones sobre desarrollo disponibles en anteriores ediciones del Estudio ayudará a reflexionar sobre estas cuestiones.

A lo largo de sus 70 años, el Estudio ha promovido un entendimiento más amplio del desarrollo, poniendo de relieve la importancia de fomentar la transformación estructural de la economía, los progresos en el desarrollo social y la sostenibilidad ambiental. El Estudio no solo ha documentado sistemáticamente la creciente interdependencia entre los países y ha abogado por la creación de las instituciones mundiales necesarias para resolver los desequilibrios económicos y financieros que suelen poner en peligro el crecimiento y el desarrollo, sino que ha defendido incansablemente que se acelere la transferencia de recursos financieros y tecnológicos de los países desarrollados a los países en desarrollo a fin de promover el desarrollo. El Estudio desempeña un papel singular al centrarse en la cuestión de la transferencia negativa de recursos de los países en desarrollo a los países desarrollados y se ha opuesto al exceso de financialización de las economías. De hecho, fue el primero en predecir la posibilidad de que se produjera lo que se conoce como la crisis financiera mundial. El Estudio ha presentado propuestas detalladas sobre la forma en que la coordinación de las políticas a nivel mundial puede ayudar a acelerar el crecimiento lento que ha venido padeciendo la economía mundial después de dicha crisis financiera. En los últimos años, el Estudio ha proporcionado análisis exhaustivos sobre cómo integrar de manera efe ctiva las dimensiones económicas, sociales y ambientales del desarrollo sostenible.

En la sección II se examinan la tendencia de larga data hacia el aumento de la integración y la interdependencia de la economía mundial y los mensajes fundamentales que se pueden extraer del análisis de políticas del Estudio a lo largo de los últimos 70 años. En la sección III se examinan brevemente la evolución de la agenda de las Naciones Unidas para el desarrollo y los mensajes fundamentales del Estudio sobre el concepto de desarrollo y el papel del Estado y la planificación estratégica en el desarrollo sostenible. En la sección IV se examina la situación actual en la economía mundial y se identifican cuatro esferas de preocupación que deben abordarse para garantizar el apoyo al desarrollo sostenible, a saber, el crecimiento económico, los mercados de trabajo, la inversión y el comercio y la financiación para el desarrollo. En la sección V se ofrecen algunas reflexiones finales sobre las contribuciones del Estudio.